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El secretario para las Relaciones con los Estados del Santo Sede visita Kiev bombardeada y se reúne con el arzobispo Chevtchouk. La diplomacia vaticana persevera en la oración y la palabra de verdad.
El 18 de julio de 2026, el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, visita Kiev y se dirige a los sitios recientemente bombardeados de la capital. Vatican News, en sus ediciones en inglés, francés, alemán y portugués, transmite su mensaje: "Perseverar en la oración por la paz". El arzobispo mayor greco-católico Sviatoslav Chevtchouk, quien recibe la visita, insiste en la necesidad del perdón y la reconciliación "para sanar la memoria de los pueblos" de Europa. El arzobispo latino de Lviv, Mons. Mieczysław Mokrzycki, confiesa por su parte que "el pueblo está cansado; nuestra esperanza está en Dios".
La diplomacia de la Santa Sede en Ucrania se basa en una doctrina constante. Rechaza la lógica del bloque contra bloque y busca al hombre concreto, herido, detrás de los intereses de los Estados. La palabra del arzobispo Chevtchouk sobre la "sanación de las memorias" no es de orden terapéutico: se refiere a la teología del perdón desarrollada por San Juan Pablo II en Dives in misericordia (1980) y Ut unum sint (1995), textos que el patriarca greco-católico conoce desde dentro. Esta sanación supone el reconocimiento público de los crímenes cometidos, la conversión de los corazones y una justicia que no es la venganza. La encíclica Pacem in terris (Juan XXIII, 1963) sigue siendo la matriz: la paz no se decreta en Ginebra o en Bruselas, se cultiva en la verdad, la justicia, el amor y la libertad.
Tres años y medio de guerra a gran escala: el cansancio gana. Pero la esperanza cristiana no es un optimismo de circunstancias. Es la seguridad de que el Cristo crucificado no abandona a ningún pueblo. Oremos por los católicos de Ucrania, latinos y greco-católicos unidos en una sola Iglesia sufriente, y por la misión diplomática de la Santa Sede que, sin armas ni intereses, se niega a desesperar de la paz.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
Ucrania y el G7: cuando la diplomacia choca con la realidad de los bombardeos