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Según LifeSiteNews, León XIV acaba de nombrar a un obispo alemán cuyas posiciones públicas pasadas respaldan las bendiciones de uniones homosexuales y relativizan la doctrina moral. Después del asunto Radcliffe, la coherencia de las elecciones romanas con Fiducia supplicans vuelve a ser el tema principal.
Habíamos abierto este expediente en julio con la bendición pública de una unión entre personas del mismo sexo por el cardenal Radcliffe, seguida de la aclaración laboriosa que había seguido a la controversia (n° 844, n° 877). La pregunta seguía siendo la misma: ¿qué coherencia quiere mantener Roma, en sus nombramientos episcopales, con los límites estrictos que Fiducia supplicans (DDF, 18 dic. 2023) se ha impuesto a sí misma? El reciente nombramiento de un obispo alemán, informado por LifeSiteNews el 7 de julio de 2026, vuelve a poner esta pregunta en primer plano.
Según LifeSiteNews (7 de julio de 2026), León XIV ha nombrado a Mons. Christian Würtz nuevo ordinario de la diócesis de Eichstätt, en Baviera. El medio católico informa que el prelado, en sus funciones anteriores, había aprobado documentos del Camino Sinodal alemán que respaldaban las bendiciones concedidas a parejas del mismo sexo, y que habría afirmado públicamente que la sodomía no sería "pecaminosa". El contexto es el de un Camino Sinodal que ha sido llamado al orden varias veces por Roma. La fuente es única y confesante: la prudencia ordena esperar la confirmación por parte de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, pero las posiciones informadas, si son exactas, entran en contradicción directa con el magisterio permanente.
El Catecismo enseña sin ambigüedad que los actos homosexuales son "intrínsecamente desordenados" y que "en ningún caso pueden recibir aprobación" (CEC, n° 2357). La declaración Persona humana (CDF, 29 dic. 1975, n° 8) retoma la palabra bíblica que los califica de "graves depravaciones" y recuerda que siguen siendo "intrínsecamente desordenados", al estar privados de su regla esencial. Fiducia supplicans, publicada al término de un largo debate, precisa en su número 39 que la bendición no litúrgica debe ser concedida de una manera que no se confunda ni con una celebración litúrgica ni con el matrimonio. Un pastor que ha enseñado públicamente lo contrario no puede, ipso facto, convertirse en su fiel garante en su diócesis.
Tres desafíos se entrelazan. En primer lugar, la credibilidad misma de Fiducia supplicans: un texto presentado como delimitado corre el riesgo, a través de los nombramientos, de servir de cobertura a lo que pretende prohibir. A continuación, la unidad del episcopado alemán, ya puesta a prueba por el Camino Sinodal. Finalmente, la confianza de los fieles adheridos al magisterio permanente, que reciben cada nombramiento ambiguo como una señal contradictoria dirigida a su fe.
La información procede de un solo medio confesante, cuyas afirmaciones deben ser contrastadas con los boletines de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El contexto exacto de las declaraciones atribuidas al Mons. Würtz, el alcance pastoral de su nombramiento y sus posibles aclaraciones recientes deben ser verificados. Es precisamente porque faltan estos elementos que Roma debería hablar: el silencio mantiene la ambigüedad, y la ambigüedad arruina las conciencias.
El fiel católico distingue el magisterio ordinario universal del alcance administrativo de los nombramientos. Ora por el obispo nombrado, pide, por la vía prevista en el canon 212 § 3, aclaraciones a sus pastores, y defiende públicamente, con caridad pero sin complacencia, los textos doctrinales. La Tradición enseña que la obediencia filial no excluye la parresía: la funda.
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Un évêque qui relativise la doctrine, c'est un peu comme un historien qui relativise les faits. Où va-t-on ?
La cohérence de Rome est effectivement mise à l'épreuve, mais ne faut-il pas aussi questionner la rigidité de certaines doctrines face à l'évolution des mentalités ?
La rigidité peut être rassurante, mais l'évolution des mentalités invite aussi à repenser la transmission des valeurs.
El cardenal Radcliffe y las bendiciones: la línea doctrinal en tensión