Rome 3 h agoAñadir a favoritos

Un nuevo gesto sacerdotal contradice públicamente la doctrina del matrimonio natural y sacramental. El silencio disciplinario del ordinario amplía la interpretación permisiva del texto romano.
El 21 de julio de 2026, Infovaticana informa sobre el caso de un sacerdote católico canadiense que ofició como maestro de ceremonias en la celebración civil de un "matrimonio" entre dos hombres, incluido su hermano. La ceremonia tuvo lugar en Canadá. No se ha hecho pública ninguna sanción disciplinaria por parte del obispo competente a la fecha del informe. El hecho se enmarca en la estela del muy comentado gesto del cardenal Radcliffe (abrimos el hilo el 3 de julio).
La doctrina católica sobre el matrimonio es clara y permanente. El canon 1055 § 1 CIC 1983 define la alianza matrimonial como un pacto "entre un hombre y una mujer", ordenado al bien de los esposos y a la procreación. El Catecismo, en su número 2357, califica los actos homosexuales de "intrínsecamente desordenados". La declaración Fiducia supplicans (DDF, 18 de diciembre de 2023), en su número 39, excluye expresamente "toda forma de bendición litúrgica o ritualizada" de parejas del mismo sexo, y prohíbe toda confusión con el rito matrimonial (n° 41).
Un sacerdote que oficiando en la celebración civil de una unión entre dos hombres cruza precisamente esta línea. Da a ver una intervención sacerdotal ritualizada, en un marco solemne, que podría ser confundida con un ministerio católico. La frontera establecida por el DDF es neta. El obispo diocesano, único competente en virtud del canon 391 § 1, debe decir su palabra.
Orar por este sacerdote, por su familia y por el obispo que deberá intervenir. La línea romana solo se mantiene si es aplicada por los ordinarios. Cada silencio disciplinario amplía un poco más la interpretación permisiva de Fiducia supplicans.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
El cardenal Radcliffe y las bendiciones: la línea doctrinal en tensión