Monde 2 h ago0Añadir a favoritos

Liberado el 29 de junio, el obispo emérito de Estelí, de 80 años, fue detenido de nuevo el 30 de junio, antes de ser puesto en arresto domiciliario. El régimen Ortega-Murillo confirma su método de desgaste administrativo. Nombrarlo públicamente sigue siendo nuestro primer escudo.
Habíamos señalado, en nuestro último número, la detención del 29 de junio de Mons. Abelardo Mata, obispo emérito de Estelí (Nicaragua), de 80 años, después de una misa en la que había pedido oraciones por la Iglesia perseguida. Fue liberado el mismo día. Un nuevo episodio se ha añadido: el 30 de junio de 2026, la policía nicaragüense detuvo dos veces a Mons. Mata en el mismo día, antes de colocarlo bajo arresto domiciliario, donde se encuentra desde entonces. Fuentes cruzadas: Aleteia Francia (5 de julio de 2026), Infovaticana (4 de julio de 2026). El régimen Ortega-Murillo confirma un método: la libertad condicional sirve de correa en lugar de garantía.
Nicaragua forma parte ahora, junto con Bielorrusia y China, del club de los regímenes que practican la persecución por desgaste, más que por estallido. El cardenal Rolando Alvarez, condenado a 26 años en febrero de 2023 y encarcelado, fue liberado y enviado al exilio en el Vaticano en enero de 2024, después de más de un año de encarcelamiento. Mons. Mata sufre lo que el vocabulario de Ayuda a la Iglesia Necesitada llama una "opresión administrativa continua". El Catecismo, en el n° 2242, recuerda el deber de negarse a obedecer "cuando las prescripciones de las autoridades civiles son contrarias a las exigencias del orden moral". El silencio internacional es nuestro problema: las últimas detenciones de obispos o sacerdotes en Nicaragua no han suscitado la convocatoria de embajadores. La Santa Sede trabaja en las bambalinas. El régimen se mantiene firme, porque el precio de su política sigue siendo bajo. Los fieles nicaragüenses no esperan la liberación: esperan que los nombren. Nombrar a Mons. Mata, escribir su nombre, es ya resistir.
Orar públicamente por Mons. Mata. Es aún el mejor escudo disponible. La fe viva de las parroquias de Estelí, donde la misa continúa a pesar de la vigilancia, es el contrapunto más fuerte que se puede oponer al régimen.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
Inicia sesión para unirte a la conversación.
Soyez le premier à commenter.
Nicaragua: la Iglesia bajo el yugo de Ortega