Monde 13 h ago0Añadir a favoritos

Un doble naufragio frente a las costas de Birmania deja temer la muerte de quinientos rohinyás. El mismo día, Vatican News describe una Iglesia católica de Myanmar radicalmente transformada por la guerra civil.
El 16 de julio de 2026, Vatican News en portugués informa sobre el naufragio de dos embarcaciones frente a las costas de Myanmar: hasta quinientas personas de la minoría musulmana rohingya están desaparecidas. El mismo día, la edición alemana de Vatican News publica una entrevista con los obispos de Myanmar. Cinco años después del golpe militar de febrero de 2021, la vida de la Iglesia católica local, unos ochocientos mil fieles, ha sido "radicalmente transformada". Comunidades desplazadas, seminarios reducidos, celebraciones clandestinas en varios Estados, llamados reiterados a la paz que no han tenido eco internacional.
La guerra civil birmana ha producido aproximadamente tres millones y medio de desplazados internos desde 2021, según los datos consolidados de OCHA y ACNUR. Puertas Abiertas y la AED colocan a Myanmar entre los países donde la persecución alcanza un nivel extremo, con cristianos objetivo en los Estados Chin, Kachin y Karenni. Los rohinyás, musulmanes sunitas perseguidos desde 2017, no dependen de la carga pastoral directa de la Iglesia católica, pero su suerte concierne al fiel: el papa Francisco, en Daca en diciembre de 2017, había empleado públicamente la palabra "rohinyá", rompiendo un tabú diplomático. La caridad cristiana no conoce la frontera religiosa; ve primero la imagen de Dios en el náufrago.
Oremos por los desaparecidos, por los obispos de Myanmar, por Caritas Myanmar que sigue en primera línea a pesar de la guerra. Rechacemos el olvido impuesto por la niebla mediática. La Iglesia sufriente de Myanmar está viva; espera que la Iglesia universal la lleve.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.