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El reglamento europeo llamado « Chat control » vuelve al debate: Bruselas quiere imponer a las mensajerías cifradas el escaneo preventivo de los contenidos, en nombre de la lucha contra la pornografía infantil. Un principio que debilita el secreto de las correspondencias, una preocupación mayor sobre el derecho fundamental a la vida privada.
El Salón Beige informa el 22 de julio de 2026 que el proyecto de reglamento europeo CSAR (Child Sexual Abuse Regulation), conocido como « Chat control », está siendo sometido nuevamente a discusión en el Consejo de la Unión Europea. El texto obligaría a los proveedores de mensajería cifrada (Signal, WhatsApp, Telegram) a escanear preventivamente todos los contenidos intercambiados, incluidos los privados, para detectar imágenes de pornografía infantil. El Parlamento Europeo había adoptado una posición restrictiva en 2023; el Consejo ha estado oscilando desde entonces, bajo la presión variable de los Estados miembros.
Siempre hemos denunciado, como lo ha hecho el magisterio, la explotación de los niños (CEC n° 2389). El Catecismo recuerda, además, en el n° 2492: « cada uno debe guardar una justa reserva respecto a la vida privada de los demás »; la vida privada no es una comodidad, se refiere a la dignidad de la persona. El principio de proporcionalidad, estructurante en el derecho europeo (artículo 5 § 4 TUE), prohíbe afectar a un derecho fundamental (vida privada, artículo 7 de la Carta de los Derechos Fundamentales) si existe un medio menos intrusivo. Sin embargo, las técnicas policiales clásicas siguen siendo menos invasivas. El « Chat control » invierte la presunción: cada ciudadano sería escaneado a priori, como sospechoso. Benedicto XVI, en Caritas in veritate n° 71, recordaba que una técnica auténticamente humana no puede separarse del sentido de la responsabilidad ética; escanear todas las comunicaciones en nombre de un objetivo justo sigue siendo una violación desproporcionada de la dignidad de la persona.
Defender a los niños no obliga a sacrificar la vida privada de todos. Una sociedad que trata a cada adulto como un pedófilo criminal presunto deja de ser libre.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.