Bock-Côté y Dandrieu: el pesimismo alegre como arte de vivir en un mundo en crisis

Intelligences 23/06/20263Añadir a favoritos

Bock-Côté y Dandrieu: el pesimismo alegre como arte de vivir en un mundo en crisis
Illustration : Marie Yukimura Saitō

En una entrevista publicada en el Salon Beige, Mathieu Bock-Côté y Laurent Dandrieu se preguntan: ¿se puede ser lúcido sobre el declive de Occidente y seguir siendo alegre? Marie-Thérèse Bonnet lee esta conversación a la luz de la esperanza cristiana y del realismo tomista.

El hecho

Mathieu Bock-Côté, sociólogo quebequense y columnista de Le Figaro, y Laurent Dandrieu, redactor jefe de Valeurs Actuelles, dialogan en una entrevista publicada en Le Salon Beige sobre lo que denominan el «pesimismo alegre»: una postura intelectual que combina lucidez sobre el estado de la civilización occidental (deconstrucción de referentes, borrado de identidades, triunfo del relativismo moral) y un rechazo categórico a la desesperación o al nihilismo. La pregunta planteada es la de la resistencia cultural en un mundo que parece haber elegido su propia disolución.

Nuestra lectura (a la luz del magisterio)

La pregunta formulada por Bock-Côté y Dandrieu es fundamentalmente antropológica: ¿puede el hombre mantener una postura interior alegre cuando todo lo que ama está amenazado o destruido? El realismo tomista responde afirmativamente: la alegría auténtica nace del conocimiento de la verdad y del bien, independientemente de las circunstancias externas. Santo Tomás de Aquino (Summa Theologiae, I-II, q. 31, a. 1) enseña que la alegría surge de la presencia o la posesión del bien conveniente: para el ser racional ordenado a Dios, ese bien es en última instancia el bien supremo mismo, poseído al menos por el deseo y la esperanza teologal. La esperanza cristiana no es un optimismo ingenuo que ignore las ruinas: es la certeza teologal de que Dios conduce la historia hacia su fin glorioso, cualesquiera que sean las apariencias. Juan Pablo II lo formula con fuerza en Fides et Ratio (n. 107): «La inteligencia no encuentra su pleno desarrollo más que en la verdad». Quien posee la verdad posee una razón de alegría que el mundo no puede arrebatarle.

A meditar

Reflexión

La alegría cristiana no es ignorar las ruinas: es la certeza de que Cristo resucitado las habita y las transfigura. *«La alegría y la esperanza, la tristeza y la angustia de los hombres de este tiempo son también la alegría y la esperanza, la tristeza y la angustia de los discípulos de Cristo»* (*Gaudium et Spes*, n. 1). Pesimistas sobre el mundo, alegres en Cristo.

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Marie-Thérèse BonnetPhilosophe, éthique du numérique & transhumanisme
Chercheure en philosophie morale, elle travaille sur les enjeux anthropologiques de l'intelligence artificielle et du numérique.
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Comentarios (3)

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sophie.b 23 Jun 2026 · 20:01

Ce « pessimisme joyeux » me parle : on voit bien que tout se défait, mais on garde le sourire en se disant que Dieu tient les rênes.

Léa75 23 Jun 2026 · 19:34

Ce « pessimisme joyeux » me parle vraiment. On peut regarder la réalité en face sans perdre la joie, c’est ça qui me redonne un peu d’espoir.

LecteurDuDimanche 23 Jun 2026 · 17:39

Ce pessimisme joyeux, c’est un peu comme prier en regardant la nuit tomber, mais en sachant que l’aube finit toujours par revenir.

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